El deseo de ver es como el deseo de saber. Ambos requieren un refinamiento de las facultades de tu mente. Ver con una visión clara significa que no estás mirando con preferencias. Significa que eres capaz de percibir lo que realmente está ocurriendo, más que lo que deseas ver. Realmente hay cosas ocurriendo más allá de tus deseos. Esto es muy cierto. El deseo de ver, entonces, es el deseo de ver una verdad mayor. Esto requiere una mayor honestidad y una mayor apertura de la mente.

Hoy, en tus dos sesiones, practica mirando un objeto mundano simple. No apartes la vista de ese objeto. Mira y practica mirar muy conscientemente. No has de intentar ver algo. Simplemente estas mirando con una mente abierta. Cuando la mente está abierta experimenta su propia profundidad, y experimenta la profundidad de lo que está percibiendo.

Elije un objeto simple que tenga muy poco significado para ti, y contémplalo dos veces hoy durante al menos 15 minutos. Permite que tu mente llegue a estar muy quieta. Respira profunda y regularmente mientras centras la mirada en este objeto. Permite que tu mente se asiente en sí misma.

Práctica 19: Dos sesiones de práctica de 15 minutos.