Una vez más practicamos esta lección, la cual repetiremos con cierta frecuencia a medida que avances. El juicio es una decisión de no saber. Es una decisión de no mirar. Es una decisión de no escuchar. Es una decisión de no estar en quietud. Es una decisión de seguir una forma conveniente de pensar que mantiene tu mente dormida y te mantiene a ti perdido en el mundo. El mundo está lleno de errores. ¿Cómo podría ser de otra manera? Por eso, el mundo no requiere tu condena, sino tu asistencia constructiva.
Hoy no juzgues a otras personas. Recuérdate esto a cada hora y considéralo brevemente. Recuérdatelo en tus dos prácticas de meditación, en las cuales harás esta declaración para después entrar en la quietud y la receptividad. No juzgues hoy a otros, para que puedas ser feliz.
Práctica 82: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.