Si pudieses experimentar la profundidad y el poder de esta declaración, eso te libraría de toda forma de esclavitud. Eso borraría todos los conflictos en tu pensamiento. Eso terminaría por completo con todo lo que te preocupa y te deja perplejo. Tú no verías las relaciones como una forma de dominación o como una forma de castigo. Te daría toda una nueva base para entender tu participación con los demás. Eso te daría un marco de referencia en el que poder desarrollarte física y mentalmente, manteniendo una perspectiva más amplia al hacerlo. ¿Qué te ha decepcionado sino el uso indebido de tus capacidades? ¿Qué te entristece y te enoja sino el uso indebido de las capacidades de otras personas?
Valora el Conocimiento. Está más allá de tu comprensión. Sigue al Conocimiento. Te guía de maneras que nunca has experimentado. Confía en el Conocimiento. Te devuelve a ti mismo. La confianza siempre llega antes que el entendimiento. La participación siempre llega antes que la confianza. Por tanto, participa con el Conocimiento.
Recuérdate tu afirmación a cada hora. Trata de ser muy consistente. No te olvides hoy de enfatizar que valoras el Conocimiento por encima de todas las cosas. En tus dos prácticas de meditación, declara esto como una afirmación y a continuación, en quietud, permítete recibir. No uses estas prácticas para obtener respuestas o información; permítete estar en quietud, pues una mente en quietud puede aprender todas las cosas y saber todas las cosas. Las palabras son solo una forma de comunicación. Ahora estás aprendiendo a comunicarte, porque ahora tu mente está abriéndose a una mayor asociación.
Práctica 83: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.