Las emociones te arrastran como los fuertes vientos. Ellas te empujan de un lugar a otro. Quizá con el tiempo podrás entender su mecanismo más a fondo. Hoy nuestra práctica pretende enfatizar que las emociones no controlan al Conocimiento. El Conocimiento no necesita destruir tus emociones. Solo desea contribuir a ellas. Con el tiempo, llegarás a entender mucho más sobre tus emociones, y comprenderás que tus emociones pueden servir a un propósito mayor, al igual que tu mente y tu cuerpo. Todas las cosas que han sido una fuente de dolor, malestar y disociación, cuando se ponen al servicio de un único poder —que es el Único Poder— se convertirán entonces en vehículos de expresión sirviendo a un propósito mayor. Incluso la ira tiene aquí un propósito mayor, pues te muestra que has violado el Conocimiento. Aunque quizá tu enojo no este dirigido a otra persona, es simplemente una señal de que algo ha ido mal y que se tiene que hacer una corrección. Con el tiempo entenderás el origen del dolor y la fuente de todas las emociones.
Practica a cada hora y al comienzo de tus dos periodos más largos de meditación repite la idea de hoy para luego entrar en la quietud. Hoy aprende a valorar lo que es cierto y a comprender lo que es incierto, para reconocer aquello que es la causa y lo que la obstruye, pero, con el tiempo, puede servir a la causa misma.
Práctica 89: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.