La idea de hoy representa un cambio enorme en la comprensión. Sin embargo, debe nacer del Conocimiento para tener verdadera efectividad. Su significado no es evidente de inmediato, porque pronto encontrarás que hay muchas circunstancias en las que otros parecen ser completamente responsables de tu dolor. Debido a tu forma de pensar habitual y los supuestos con los que vives, te será muy difícil negar que los demás sean realmente la causa de tu dolor. Sin embargo, no es así cómo el Conocimiento te ve, y debes aprender a no verte a ti mismo de ese modo.
El dolor siempre es una decisión que tomas en respuesta a los estímulos de tu entorno. El cuerpo experimentará dolor físico si es estimulado así, pero no es más que una respuesta sensorial. Esto no es lo que verdaderamente te hace daño. El dolor que te hace daño es la corona de espinas de tus propias ideas y suposiciones, de tu propio recelo y desinformación, y de tu propia falta de perdón hacia ti mismo y hacia el mundo. Esto produce dolor tanto en tu mente como en tu cuerpo. Es este dolor lo que hoy deseamos aliviar.
Por tanto, considera la idea de hoy como una forma de remedio contra el dolor. Si otra persona fuera la causa de tu dolor, no tendrías otro remedio que atacar o cambiar a la otra persona. Incluso tu intento de cambiarlas para el bien sería una forma de ataque, pues bajo tu altruismo habría odio y resentimiento. Por tanto, no hay remedio para el dolor si su causa está más allá de ti. Pero hay remedio para todo dolor porque el Conocimiento está contigo.
Así que, todo dolor debe ser reconocido como el resultado de tu propia decisión. Debe ser reconocido como el resultado de tu propia interpretación. Quizá sientas que has sido tratado injustamente por otro o por el mundo. Este sentimiento está realmente presente en tu mente, por lo que no necesitas negarlo, pero debes mirar más allá de este para llegar a su origen y al mecanismo de su surgimiento. Para hacerlo, entonces, debes usar tus propias facultades. Esto te dará una gran fuerza. Podrás hacerlo porque el Conocimiento está contigo y porque con el Conocimiento puedes hacer todo lo que el Conocimiento te pide hacer.
Sin condena, el mundo está tan aliviado que puede comenzar a recuperarse. Por tanto, a cada hora repite esta idea y considera su significado. Profundiza en esta idea para descubrir lo que realmente guarda para ti. En tus sesiones más largas de práctica, entra en la quietud y la paz, ya que sin condenar al mundo ni a ti mismo, la mente ya está en paz.
Práctica 229: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.