Tus pensamientos son demasiado pequeños, porque el Conocimiento es mucho más grande. Tus creencias son demasiado limitadas, porque el Conocimiento es mucho mayor. Por tanto, trata al Conocimiento con misterio y no intentes darle forma, ya que es más grande y superará tus expectativas. Permite entonces que el Conocimiento sea misterioso para que pueda otorgarte sus dones sin restricciones. Permite que tu pensamiento y tus ideas se apliquen al mundo visible que ves, pues aquí tu pensamiento puede desarrollarse de una manera útil al entender el mecanismo de tu vida física y de tu participación con otras personas. Sin embargo, permite que el Conocimiento esté más allá de la aplicación mecánica de tu mente para que pueda fluir en cada situación, bendecirla y darle propósito, significado y dirección.

Recuérdate esta idea a cada hora y considérala seriamente en cualquier situación en la que te encuentres. Hoy en tus dos prácticas de meditación, permítete una vez más entrar en la quietud, usando la práctica RAHN si la encuentras útil. Permítete ir más allá de las ideas. Permítete ir más allá de los patrones habituales de pensamiento. Deja que tu mente sea ella misma, pues fue creada para servir al Conocimiento.

Práctica 200: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.