Sin la limitación de un punto de vista puramente humano, podrás ver la evolución de tu mundo en un contexto más amplio. Viendo el mundo sin la distorsión de tus deseos y temores personales, serás capaz de observar su movimiento mayor y discernir su dirección general. Es esencial, entonces, que reconozcas la dirección de tu mundo, porque este es el contexto que da sentido a tu propósito y a tu llamada específica mientras estás aquí en este mundo. Porque has venido a servir al mundo en su evolución actual, y tus regalos están destinados a servirlo en su vida futura.
Tu mundo está preparándose para entrar en una Comunidad Mayor. La evidencia de esto está en todas partes si miraras. Sin creencias ni negación, las cosas pueden simplemente reconocerse. En este sentido, la demostración de la vida es evidente y no necesita discernirse desde las complejidades. Lo que hace compleja a la vida es que las personas quieren que la vida sea lo que no es, ellas quieren ser lo que no son y quieren que su destino sea lo que no es. Entonces ellas intentan obtener de la vida lo que confirma su propio idealismo, y como la vida no puede confirmarlo, todo se vuelve angustia, conflicto y complejidad. El mecanismo de la vida puede ser complicado en sus pequeños detalles, pero el significado de la vida es directamente evidente para cualquiera que mire sin la distorsión del juicio o de la preferencia.
Reconoce que tu mundo está preparándose para emerger en la Comunidad Mayor. Hazlo sin embellecer este reconocimiento con tu propia imaginación. Tú no necesitas dar forma al futuro. Solo comprende el curso actual de tu mundo. Así, el significado de tus propias capacidades inherentes y su aplicación futura te serán cada vez más evidentes.
A cada hora repite esta declaración y considérala seriamente, porque es el fundamento absoluto de tu vida y es necesario que la entiendas. Esto no es una mera creencia; es la evolución del mundo. Hoy en tus dos prácticas de meditación más profunda, usa activamente tu mente para considerar esta idea. Observa tus propias creencias que hablan a favor o en contra de esta idea. Observa tus propios sentimientos al respecto. Examínate a ti mismo objetivamente mientras intentas relacionarte con esta poderosa idea. Este es un momento para la involucración mental. Usa tus sesiones de práctica con total dedicación e involúcrate por completo. Deja que tu mente penetre la apariencia de sus propias ideas superficiales.
En el Conocimiento todo se serena y se aquieta. Todo se sabe. Aquí comienzas a discernir la diferencia entre saber y pensar. Comprendes que el pensamiento solo puede servir en la preparación para el Conocimiento, y que el Conocimiento supera con creces el alcance y la comprensión del pensamiento de cualquier individuo. Aquí entenderás cómo la mente puede servir a tu naturaleza espiritual. Aquí entenderás la evolución del mundo.
Práctica 199: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.