«Hoy no pensaré que pueda entender el Conocimiento con mi intelecto, o que pueda conceptualizar la grandeza de la vida. Hoy no pensaré que mediante una simple idea o suposición pueda tener pleno acceso al Conocimiento mismo. Consciente de esto, entenderé lo que se requiere de mí y lo que debo dar a mis prácticas, porque debo dar de mí mismo».

Tú debes dar de ti mismo. No puedes simplemente pensar en ideas y esperar que estas respondan a tu mayor necesidad. Reconociendo esto hoy, repite tu práctica a cada hora, y en tus meditaciones más profundas entrégate completamente a la experiencia del Conocimiento. Entra en la quietud. Permítete involucrarte completamente. Así ejercerás el poder de tu propia mente en tu beneficio. Descubrirás que tienes el poder de disipar las distracciones, que tienes el poder de disipar el miedo, que tienes el poder de disipar las obstrucciones porque tu voluntad es conocer el Conocimiento.

Práctica 197: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.