Preocuparte por ti mismo es una forma de pensar habitual, nacida de la imaginación negativa y de los errores que no han sido corregidos. Esto agrava el sentimiento de fracaso, lo que influye en tu falta de autoconfianza y autoestima. Nuestra lección para hoy, entonces, pretende fortalecer lo que es genuino dentro de ti. Si estás con el Conocimiento, el Conocimiento se ocupará de todo lo que requiere tu atención. No pienses que nada que sea en tu propio interés quedará desatendido. Todas las necesidades de una naturaleza espiritual superior y también las de naturaleza más mundana serán satisfechas y comprendidas por ti, porque no hay negligencia en el Conocimiento. Tú que estás acostumbrado a la negligencia, que no has usado tu mente correctamente en el pasado, que no has podido ver ni escuchar el mundo, ahora puedes ser confortado, porque hoy no necesitas preocuparte por ti mismo.
Para ello, debes ampliar tu fe y tu confianza en que el Conocimiento te proveerá. Esto con el tiempo te permitirá recibir el don del Conocimiento, el cual disipará toda duda y confusión. Debes prepararte para esta experiencia. En este sentido, debes ampliar tu fe y tu confianza. Ten confianza este día. Reconoce las cosas que requieren tu atención y atiéndelas bien, incluso si son de naturaleza mundana, pues el Conocimiento no busca sacarte del mundo, sino llevarte al mundo, pues has venido aquí para dar.
Fortalece tu comprensión de la idea de hoy repitiéndola a cada hora y dándole un momento de verdadera consideración. Fortalece hoy tu práctica utilizando esta idea en tus prácticas más profundas, en las que entras en la quietud y el silencio. Solo puedes entrar en la quietud y el silencio si no estás preocupado por ti mismo. De esta manera, tu compromiso de entregarte a tu práctica es una afirmación de la seguridad y la certeza que moran contigo.
Práctica 156: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.