Aquí tu singularidad es un gran recurso y una fuente de alegría, no una fuente de alienación dolorosa ni una fuente de juicios dolorosos contra ti mismo o contra otros. Esta distinción no te eleva por encima ni te coloca por debajo de nadie. Simplemente señala el verdadero propósito que hay detrás de tu individualidad y su gran promesa para el futuro. Estás aquí para expresar algo. Ese es el verdadero significado que se le da a tu individualidad, porque tú no quieres estar separado nunca más.
Hoy en dos ocasiones, practica una sesión de silencio ejercitando la práctica que te hemos mostrado hasta el momento.
Práctica 12: Dos sesiones de práctica de 15 minutos.