A pesar de todo lo creado sobre tu individualidad y todo lo que se asocia contigo personalmente —tu cuerpo, tus ideas, tus dificultades, tus formas específicas de expresión, tu idiosincrasia, tus talentos— no estás separado de la vida. Esto es evidente si te observas a ti mismo con sencillez y reconoces que la composición misma de tu cuerpo, el tejido mismo de tu vida física, está hecho completamente de aquello que conforma la vida en el mundo físico. Es bastante evidente que estás hecho de la misma «cosa» que todo lo demás a tu alrededor. Lo que es misterioso es tu mente. Esta parece tener un punto diferente de entendimiento, pero forma parte de la vida tanto como tu constitución física. Tú eres un individuo inconsciente de tu Fuente y de tu total inclusión en la vida. Tu individualidad es ahora una carga, pero será para ti una gran alegría cuando pueda expresar la vida misma.
Práctica 11: Lee la lección tres veces hoy.