Solo no puedes hacer nada. Nada se ha logrado nunca en soledad, ni siquiera en tu mundo. Nada se ha creado nunca en soledad, ni siquiera en tu mente. No hay mérito obtenido por hacer algo solo. Todo es un esfuerzo conjunto. Todo es fruto de una relación.
¿Te degrada esto como individuo? Desde luego que no. Esto te da el entorno y la comprensión para reconocer tus verdaderos logros. Tú eres mayor que tu individualidad, y por tanto puedes liberarte de sus limitaciones. Trabajas a través del individuo que eres personalmente, pero tú eres más que eso. Acepta las limitaciones de un ser limitado y no exijas a un ser limitado que sea Dios, pues si lo haces le darás pesadas cargas y grandes expectativas, y luego lo castigarás por sus fracasos. Esto conduce a odiarse a uno mismo. Te lleva a estar resentido con tu vida física y a abusar de ti mismo a nivel personal, emocional y físico. Acepta tus limitaciones para poder aceptar la grandeza en tu vida.
Por tanto, hoy en tus dos sesiones de práctica, con tus ojos abiertos, concéntrate ahora en tus limitaciones. Reconócelas. No las juzgues como buenas ni malas. Simplemente reconócelas. Esto te dará humildad, y en humildad estarás en condiciones de recibir la grandeza. Si estás defendiendo tus limitaciones, ¿cómo puedes recibir lo que las trasciende?
Práctica 45: Dos sesiones de práctica de 15 minutos.