Afirma esto a cada hora, y en tus dos prácticas de meditación entra en tus sesiones de silencio con gran reverencia y devoción. Estos son tus tiempos de veneración. Realmente en ellos estás yendo a la iglesia, y no por obligación, temor, ansiedad o un sentido del deber ante un Dios poco amoroso, sino por un sentimiento de gran alegría y por el deseo de entregarte a aquello que se entrega a ti. Sé un verdadero estudiante del Conocimiento. Recuerda todo lo que se te ha dicho hasta el momento y úsalo a cada hora. Participa provechosamente en la práctica, tanto interna como externamente. Fortalece este día. Dedica este día al Conocimiento tal como el Conocimiento te dedica este día a ti, de modo que puedas aprender sobre la presencia del Conocimiento en tu vida.

El Conocimiento es el regalo de Dios para ti, porque el Conocimiento es la extensión de Dios hacia ti. Por tanto, el Conocimiento será Dios para ti, pero hablará de una grandeza más allá de sí mismo, pues el Conocimiento está aquí para permitirte estar en una relación significativa contigo mismo, con otras personas y con la vida. Gracias a esto podrás recuperar relaciones y así avanzar hacia tu Verdadero Hogar en Dios.

Práctica 352: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.