Sin tu especulación temerosa, sin tu reacción ansiosa a las apariencias temerosas y sin tus ambiciones y negaciones, hoy puedes ver el mundo desplegándose. Tus ojos lo verán, tus oídos lo escucharán, tu piel lo percibirá y sentirás esto con todo tu ser físico y mental. Lo sabrás porque tu ser sabe, mientras tu mente piensa y tu cuerpo actúa. Por eso el poder del Conocimiento es el poder del ser, del cual tú eres una parte.

Es con este poder que puedes observar el mundo desplegándose, porque el mundo tiene un ser, una mente y un cuerpo. Su ser sabe, su mente piensa y su cuerpo actúa. La naturaleza es su cuerpo. El pensamiento colectivo es su mente. El Conocimiento es su ser. Por tanto, cuando comiences a reconocer el Conocimiento en tu vida, reconocerás el Conocimiento en el mundo. Cuando veas cómo el Conocimiento limpia y purifica tu mente, verás al Conocimiento limpiando y purificando todas las mentes en tu mundo. Cuando veas al Conocimiento guiándote hacia una acción eficaz, verás al Conocimiento en el mundo guiando a otros hacia una acción eficaz. Por tanto, conforme aprendas a tener compasión contigo mismo, aprenderás a tener compasión con el mundo. Conforme presencies tu propio despliegue, serás testigo del despliegue del mundo.

Hoy, a cada hora, repite esta idea y sé testigo del despliegue del mundo. Hoy en tus dos sesiones más largas de práctica, con tus ojos abiertos, mira el mundo que te rodea. Pasa estos momentos solo, contemplando el mundo a tu alrededor. Mira sin juzgar. Siente el mundo desplegándose. No necesitas intentarlo; lo sentirás porque es natural. Si no hay obstrucción ni intervención por tu parte, esta experiencia estará siempre presente y disponible para ti. Siente el mundo desplegándose, porque esto confirmará todo lo que estás aprendiendo ahora, y todo lo que estás aprendiendo ahora servirá al mundo en su despliegue.

Práctica 348: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.