Observa la naturaleza que te rodea. Mira la criatura más pequeña y reconoce el misterio de su existencia, la maravilla de su mecanismo físico y la verdad de su inclusión total en el conjunto de la naturaleza. La criatura más pequeña puede expresar la verdad más grande. Lo más simple puede expresar el poder del universo. Una criatura diminuta, ¿expresa la vida y su inclusión en la vida menos que una criatura grande? Usando esta analogía, comprende que la más pequeña actividad puede encarnar la máxima enseñanza. Comprende que la palabra más sencilla y el gesto más común pueden expresar el sentimiento y la emoción más profundos. Comprende que lo más simple puede enriquecer tu práctica y confirmar la presencia del Conocimiento dentro de ti.

A medida que prestas atención a la vida, comenzarás a presenciar el misterio de la vida en todas las cosas. ¡Qué grande será esto para ti, que estás ahora despertando del sueño de tu imaginación separada! El misterio de la vida te inspirará, te llamará y confirmará el misterio de tu propia vida, que es cada vez más real y demostrativo para ti.

Puede que te sientas pequeño, pero expresas lo grande. No necesitas ser grande para expresar lo grande, porque la grandeza está dentro de ti y tu vehículo físico es pequeño en comparación. Tu realidad nace de la grandeza que está contigo, la cual desea expresarse en la simplicidad de tu pequeño vehículo. Aquí entiendes que perteneces a lo grande y que estás trabajando a través de lo pequeño. Aquí no contradirás la relación entre lo grande y lo pequeño, donde lo pequeño debe expresar lo grande y lo hace de forma natural. Una pequeña criatura, ¿ha de intentar expresar lo grande? No. Lo grande simplemente se expresa a través de ella.

Por eso, en tu vida —que en algún momento puede parecerte pequeña, separada y confinada— la grandeza está contigo. Por tanto, lo pequeño es utilizado, confirmado, honrado y bendecido. Entonces no hay base para la autocondena y el odio. Todas las cosas grandes y pequeñas son apreciadas, porque todas las cosas grandes y pequeñas están juntas.

A cada hora, entonces, en cualquier pequeña tarea, en cualquier expresión o gesto y dentro de cualquier perspectiva limitada, permite que lo grande se exprese. En tus dos sesiones de práctica más profunda, acércate de nuevo a lo que es grande dentro de ti. Vuelve a entrar en el Fuego del Conocimiento que te purifica. Refúgiate en el santuario del Conocimiento. Aquí encontrarás lo grande por completo, que está más allá de toda forma. Aquí lo que infunde toda forma y le da propósito, sentido y dirección espera a que lo recibas. Lo pequeño expresa lo grande, y lo grande bendice a lo pequeño.

Práctica 331: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.