El Conocimiento vive dentro de ti, y tú estás aprendiendo a vivir con el Conocimiento. Así, toda oscuridad e ilusión son disipadas de tu mente cuando reconoces lo que tu vida siempre ha sido y siempre será. Al reconocer la inmutabilidad de tu verdadera existencia, comprenderás cómo esta desea expresarse en un mundo de cambio. Tu Conocimiento es mayor que tu mente, que tu cuerpo y que tu definición de ti mismo. Es inmutable, pero siempre cambiante en su expresión. Más allá del temor, la duda y la destrucción, el Conocimiento permanece dentro de ti, y según aprendas a permanecer con este, todas sus cualidades serán las tuyas.

Nada de lo que el mundo puede proveer puede de alguna forma compararse con esto, porque todos los regalos del mundo son momentáneos y transitorios. Cuando los veneras, tu temor a perderlos se incrementa. Cuando los retienes para ti, tu ansiedad sobre la muerte y la destrucción se incrementa y regresas a la confusión y a la frustración. Pero con el Conocimiento puedes poseer cosas en el mundo sin identificarte con ellas. Puedes recibirlas y soltarlas según sea necesario hacerlo. Entonces, la gran ansiedad del mundo no te afectará, pero el poder del Conocimiento que llevas afectará al mundo. De este modo, tú afectarás al mundo más de lo que este te afecta a ti. Así, serás un contribuidor al mundo. Así, el mundo será bendecido.

Rejuvenécete en el Conocimiento en tus dos sesiones de práctica más profunda en quietud y, a cada hora, recuérdate el poder del Conocimiento que llevas hoy. No permitas que ninguna duda ni incertidumbre te disuadan, porque aquí la duda y la incertidumbre son completamente antinaturales. Tú estás aprendiendo a ser natural, porque ¿qué podría ser más natural que ser tú mismo? ¿Y qué podría ser más tú mismo que el propio Conocimiento?

Práctica 307: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.