Recuerda que eres siempre un estudiante, cada día, cada hora y cada momento. Por tanto, a medida que te vuelves más consciente debes seleccionar lo que vas a aprender. Aquí se te ofrece una verdadera opción, pues eres un estudiante del Conocimiento o eres un estudiante de la confusión. Hoy no seas un estudiante de la confusión. Hoy no seas un estudiante del miedo, porque sin el Conocimiento hay incertidumbre y hay miedo. Sin el Conocimiento hay búsquedas temerosas que generan más miedo y una mayor sensación de pérdida.

Reconoce tu responsabilidad como estudiante. Reconócela y acéptala con alivio, porque tienes aquí una opción significativa: ser un estudiante del Conocimiento o ser un estudiante de la confusión. El Conocimiento ejercerá su influencia sobre ti para que puedas tomar la decisión adecuada y elijas lo que te aporta certeza, propósito, significado y valor en el mundo. De este modo puedes volverte una fuerza a favor del Conocimiento en el mundo, para disipar la confusión, la oscuridad y el miedo de todas las mentes que sufren bajo su peso opresivo.

No seas un estudiante del miedo. Toma esta resolución dentro de ti a cada hora y reconoce las persuasiones temerosas del mundo, la confusión del mundo y su oscura influencia sobre todos los que sienten su opresión. Permítete ser un alma liberada en el mundo. Mantén la joya del amor en tu corazón. Mantén la luz del Conocimiento en tu corazón. Hoy cuando vuelvas a tus dos prácticas de meditación más profunda, repite la idea de este día para poder entrar en la quietud y el silencio dentro de tu santuario. Rejuvenécete en el Conocimiento y refréscate, porque el Conocimiento es la gran luz que portas. Cuanto más entres en su presencia, más irradiará sobre ti y más brillará sobre ti y, a través de ti, sobre el mundo.

Práctica 304: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.