Tus Maestros están contigo, en un segundo plano. Son muy cuidadosos de no extender su influencia sobre ti con demasiada fuerza, porque todavía no eres capaz de recibirla y utilizarla a tu favor. Reconoce, entonces, que viajas por la vida con una gran asistencia, pues tus Maestros están contigo para ayudarte a reconocer el Conocimiento y cultivarlo.
Primero deben ayudarte a reconocer tu necesidad del Conocimiento, pues tu necesidad del Conocimiento debe establecerse plenamente antes de que puedas participar en su recuperación. Debes reconocer que sin el Conocimiento la vida no tiene esperanza, pues careces de propósito, significado y dirección. Entonces solo tus errores pueden enseñarte, y solo ellos pueden sostener tu falta de perdón.
Reconociendo el fracaso de tus propias ideas como sustitutos del Conocimiento, puedes entonces tornarte hacia el Conocimiento y llegar a ser el receptor afortunado de sus verdaderos dones. Aquí todo lo que realmente has buscado será satisfecho eficazmente. Aquí tendrás una verdadera base en la vida. Aquí el Cielo y la Tierra se reunirán dentro de ti y toda separación terminará. Aquí puedes aceptar las limitaciones de tu existencia física y la grandeza de tu vida espiritual. Tornarte hacia el Conocimiento, por tanto, es sumamente beneficioso para ti.
Recuérdate esta idea a cada hora, y en tus dos prácticas más profundas hoy entra en la quietud, usando la palabra RAHN si eso te ayuda. Sé feliz hoy porque puedes recibir lo que te libera.
Práctica 215: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.