La Presencia Espiritual en tu vida está siempre contigo, siempre a tu disposición y siempre recordándote que mires más allá de tus propios juicios. Está siempre proveyéndote el apoyo, la asistencia y la orientación necesarios para reducir al mínimo la aplicación incorrecta de tu mente y fortalecer su aplicación correcta, permitiendo así que el Conocimiento surja dentro de ti.
Tú estás aprendiendo ahora a recibir y a respetar esta Presencia Espiritual, y con el tiempo comprenderás su gran importancia para ti y para el mundo. Esto generará a la vez grandeza y humildad dentro de ti, porque comprenderás que tú no eres la fuente de tu grandeza, sino el vehículo para su expresión. Esto te mantendrá en verdadera proporción y relación con aquello a lo que sirves. En relación recibes todos los beneficios de aquello que reclamas como propio. Y, sin embargo, con el Conocimiento no te engrandecerás a ti mismo, porque reconocerás tus propias limitaciones y lo profunda que es tu necesidad del Conocimiento. Con este entendimiento, reconocerás y aceptarás la fuente de la vida. Así, reconocerás que estás en el mundo para servir al Conocimiento, y que el mundo está destinado a ser el receptor del Conocimiento.
Hay una Presencia Espiritual en tu vida. Siente esto a cada hora mientras repites la idea de hoy. En tus dos sesiones de práctica más profunda, entra profundamente en esta Presencia, pues con toda seguridad esta Presencia está contigo y desea entregarse a ti en este día.
Práctica 216: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.