Esta no es una declaración de fracaso o limitación. Es simplemente una declaración para liberarte de tus propios impedimentos. ¿Cómo podrías entenderte a ti mismo si el Conocimiento no te está revelando todas las cosas? ¿Cómo podrías entender al mundo cuando el Conocimiento no te lo está revelando? Esto es experiencia pura, más allá de todos los conceptos y creencias, pues los conceptos y creencias solo pueden seguir a la experiencia e intentar proporcionar una estructura donde la experiencia pueda surgir de nuevo. De ningún modo tus creencias, suposiciones o ideas pueden imitar al propio Conocimiento.

Por supuesto, no te comprendes a ti mismo ni al mundo, pues solo comprendes tus ideas y estas no son eternas. Por eso, no pueden proporcionarte la base sólida sobre la que debes aprender a permanecer. Por tanto, estas solo pueden fallarte y engañarte si confías en ellas, en vez de en el Conocimiento, para que te revelen lo que tú y el mundo sois.

A cada hora, recuérdate que no te comprendes a ti mismo. Libérate de la carga de justificar tus propios juicios. Obsérvate a ti mismo en tus prácticas de meditación más profunda y recuérdate que no te comprendes. Ahora eres libre para entrar en la quietud, ya que no estás intentando usar tu experiencia para justificar tus fantasías sobre ti mismo. Aquí tu mente queda libre para ser ella misma, y tú quedas libre para apreciarte a ti mismo.

Práctica 214: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.