Tú no comprendes al mundo. Solo albergas juicios sobre él y luego tratas de entender tus juicios. El mundo se te revelará cuando mires sin esas restricciones y limitaciones. Al hacerlo, encontrarás que tus creencias pueden volverse útiles para permitirte dar cada paso en la vida. Ellas no necesitan limitar tu percepción del universo. Tú no puedes estar en el mundo sin creencias o suposiciones. Sin embargo, tus creencias y suposiciones están destinadas a ser instrumentos al servicio de tu mente, para darle una estructura temporal y permitirle utilizar sus capacidades naturales de una manera positiva.

Hoy no comprendes al mundo. Siéntete feliz de que esto sea así, pues tu condena no tiene fundamento. Hoy no comprendes al mundo. Esto te da una oportunidad de ser testigo del mundo.

A cada hora, repite esta idea mientras miras el mundo. Recuérdate que no comprendes lo que ves, por lo que eres libre para mirar de nuevo. Si no eres libre para mirar, simplemente significa que estás tratando de justificar tus propios juicios. Esto no es ver. Es solo contemplar tus propias fantasías. Hoy en tus dos sesiones de práctica más profunda, permite que tu mente entre en la quietud, ya que, sin la carga de intentar justificar sus fantasías, tu mente buscará naturalmente su verdadero lugar al servicio del Conocimiento. Tú no comprendes hoy al mundo, y por tanto no te comprendes a ti mismo.

Práctica 213: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.