Esta declaración representa tu intención de tener Conocimiento, pues la falta de perdón es simplemente la atribución de culpa a una situación en la que fuiste incapaz de entender o aplicar el Conocimiento. En este sentido todos tus fracasos son tuyos. Esto puede parecer una carga de culpa al principio, hasta que reconoces la mayor oportunidad que te presenta. Pues si todos los fracasos son tuyos, comprenderás que toda corrección se te da para que la apliques. El fracaso de otro no es el tuyo, pero tu condena de ese fallo es tu propio fracaso. Por tanto, cualquier fracaso que genera falta de perdón en ti es tu fracaso, porque el fracaso de otro no necesita generar falta de perdón en ti ni ningún tipo de culpa. De hecho, los fracasos de otros suscitarán tu compasión y la aplicación del Conocimiento en el futuro, y no tienen por qué suscitar culpa o infelicidad dentro de ti.

El Conocimiento no se escandaliza al mirar el mundo. El Conocimiento no se consterna. El Conocimiento no se desanima. El Conocimiento no se ofende. El Conocimiento reconoce la pequeñez del mundo y los errores del mundo. Lo comprende porque solo se conoce a sí mismo, y todo lo que no es el Conocimiento no es más que la oportunidad para volver a aplicar el Conocimiento. Por tanto, tu falta de perdón es simplemente tu oportunidad de volver a aplicar el Conocimiento.

A cada hora repite la idea de hoy, y no subestimes su valor para ti ahora que buscas liberarte del dolor y la miseria. En tus dos sesiones de práctica más profunda, piensa una por una en aquellas personas a quienes sientes que no puedes perdonar; personas que has conocido personalmente y personas de las que has oído hablar o en las que has pensado, personas que han sido asociadas con el fracaso. Ellas vendrán a tu mente a medida que las llames, porque todas están esperando que las perdones. Permite que surjan ahora una a una. Cuando lo hagan, perdónate a ti mismo por fracasar en aplicar tu Conocimiento. A medida que se te aparezcan, recuérdales que ahora estás aprendiendo a aplicar el Conocimiento y que tú no sufrirás por su causa, y que por tanto ellas no necesitan sufrir por tu causa. El compromiso de perdonar, entonces, es el compromiso de reconocer el Conocimiento y aplicar el Conocimiento, porque el Conocimiento disipa la falta de perdón como la luz disipa las tinieblas. Porque solo hay Conocimiento y la necesidad del Conocimiento. Eso es todo lo que puedes percibir en el universo.

Tus dos sesiones de práctica estarán, por tanto, dedicados a encarar a esas personas a las que has acusado y a perdonarte a ti mismo por no aplicar el Conocimiento en tu comprensión de ellas y en tu relación con ellas. Haz esto sin ningún tipo de culpa ni autodesprecio, porque ¿cómo podrías no fallar si el Conocimiento no estaba disponible para ti o si tú no estabas disponible para el Conocimiento? Acepta, pues, tus limitaciones anteriores y dedícate ahora a percibir de nuevo el mundo, sin culpa y con la grandeza del Conocimiento.

Práctica 207: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.