Solo los ricos pueden dar, porque no están desposeídos. Solo los ricos pueden dar, porque no se sienten cómodos con una posesión a menos que la den. Solo los ricos pueden dar, porque no pueden entender su posesión hasta que la dan. Solo los ricos pueden dar, porque desean experimentar la gratitud como su única recompensa.
Tú eres rico y puedes dar. Ya posees una riqueza de Conocimiento, y este es el mayor regalo posible. Cualquier otra acción, cualquier otro favor, cualquier otro objeto que se dé como regalo, solo será significativo en la medida en que esté imbuido del Conocimiento. Esta es la esencia invisible de todo verdadero regalo y todo verdadero dar. Tú tienes una gran fuente de suministro abundante de esta esencia, la cual debes aprender a recibir. Eres rico sin saberlo. Incluso si eres pobre económicamente, incluso si piensas que estás solo, eres rico. Tu dar lo demostrará hoy. Tu dar demostrará la fuente, la profundidad y el significado de tu riqueza, e impregnará toda tu entrega con la esencia misma del dar. Encontrarás, con el tiempo, que darás sin intentarlo y que tu propia vida será un regalo. Entonces, tu vida demostrará la riqueza que cada persona posee, pero aún no han aprendido a recibir.
Hoy repite esta idea a cada hora, y en tus dos largas prácticas de meditación experimenta tu propia riqueza. Experimenta la presencia y la profundidad del Conocimiento. Recibe el Conocimiento y entrégate al Conocimiento, porque al entregarte a tu práctica ya afirmas tu propia riqueza, la cual solo necesita ser afirmada para ser completamente reconocida.
Práctica 158: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.