Tú no puedes hacer nada solo, porque no estás solo. No encontrarás una verdad más grande que esta. Sin embargo, no encontrarás una verdad que requiera de mayor reflexión y examen. No la tomes a la ligera, porque esta verdad es muy grande. Es necesario que la estudies.

Hoy, a cada hora, repite esta declaración y considera su impacto. Hazlo en todas las circunstancias, porque con el tiempo descubrirás cómo aprender y practicar en toda circunstancia, cómo toda circunstancia puede beneficiar tu práctica y cómo tu práctica puede beneficiar toda circunstancia

No puedes hacer nada solo y hoy, en tu práctica, recibirás la ayuda de tus Maestros Espirituales, los cuales te prestarán su fuerza. La sentirás a medida que prestes tu propia fuerza. Te darás cuenta de que una fuerza mayor que la tuya te permitirá seguir adelante, penetrar el gran velo del malentendido y reconocer la fuente de tu Conocimiento y de tus relaciones en la vida. Acepta tus limitaciones, porque solo no puedes hacer nada, pero con la vida todo se te da para servir. Con la vida, tu verdadera naturaleza es valorada y glorificada en su servicio a los demás.

Práctica 78: Práctica horaria.