Dejar que tus errores te instruyan les aporta valor. Sin esto no tendrían ningún valor, y serían para ti una mancha en tu propia estima. Usar los errores para aprender, por tanto, es aprovechar tus propias limitaciones para que te señalen el camino a la grandeza. Dios quiere que aprendas de tus errores, para que puedas aprender de la grandeza de Dios. Esto no se hace para para menospreciarte, sino para elevarte. Hay muchos errores que has cometido y todavía hay algunos errores que cometerás. Nosotros deseamos instruirte ahora para evitar que repitas errores perjudiciales y aprendas del error.

Hoy, en cada hora, repite que deseas aprender de tus errores y siente por un momento lo que esto significa. De esta forma, hoy a través muchas sesiones de práctica, comenzarás a entender la declaración que estás haciendo y quizás entonces percibirás cómo puede lograrse eso. Si estás dispuesto a aprender de tus errores no tendrás tanto miedo a reconocerlos. Entonces desearás entenderlos, sin negarlos, sin dar falso testimonio contra ellos, sin llamarlos por otros nombres; admitiéndolos para tu propio beneficio. Desde este reconocimiento podrás ayudar a otros a recuperar el Conocimiento, porque ellos también deben aprender cómo aprender de sus errores.

Práctica 73: Práctica horaria.