Tus dones están destinados a ser entregados a otros, pero primero debes reconocer tus dones y separarlos de las ideas que los limitan, los alteran o los niegan. ¿Cómo puedes entenderte a ti mismo salvo en el contexto de la contribución a otras personas? Solo no puedes hacer nada. Solo careces de significado. Esto es así porque no estás solo. Esto lo verás como una carga y una amenaza hasta que comprendas el gran significado que tiene y el regalo que realmente es. Es la salvación de tu vida. Cuando la vida te recupera, tú recuperas la vida y recibes todas sus recompensas, que superan con mucho cualquier cosa que tú mismo pudieras darte. El valor de tu vida se consuma y demuestra plenamente mediante tu contribución a otros, porque hasta que no haya contribución solo puedes comprenderte parcialmente a ti mismo —tu valor, tu propósito, tu significado y tu dirección.
Hoy, en tus dos sesiones de práctica, siente tu deseo de contribuir a otros. No necesitas determinar ahora lo que deseas contribuir. Eso no es tan importante como tu deseo de contribuir, porque la forma de la contribución se te hará evidente con el tiempo y también evolucionará. Es tu deseo de contribuir, nacido de una motivación verdadera, lo que te dará alegría en este día.
Práctica 53: Dos sesiones de práctica de 30 minutos.