La presencia del amor está contigo, dentro del Fuego del Conocimiento en tu interior. Como lo ejemplifica la presencia de tus Maestros, esta presencia lo impregna todo en el mundo. Es el contexto en el que el mundo existe. Está en quietud, por lo que habita en todo. ¿Puedes tú, que percibes el mundo, percibir esta presencia permanente? ¿Puedes tú, que actúas en el mundo, ver el efecto de esta presencia en el mundo? Si esta presencia no estuviera en el mundo, este se habría destruido hace mucho tiempo y no habría esperanza para tu salvación. No habría esperanza para la verdadera comunidad ni para todo de lo que son capaces los seres humanos en su vida temporal aquí. Todas las cosas de verdadero valor no emanarían, porque la oscuridad de la imaginación y la oscuridad del miedo cubrirían el mundo de forma permanente, y todos vivirían en completa oscuridad. Sin la presencia del amor en el mundo, este sería el caso. Tu vida aquí estaría sellada en la oscuridad y nunca podrías escapar.
Por eso, tu vida en el mundo es temporal. No puede ser permanente, porque naces de la luz a la cual retornarás. ¿Cómo puedes vivir permanentemente en la oscuridad cuando naces de la luz, a la que retornarás? Fuiste enviado al mundo para traer luz al mundo, no para confirmar la oscuridad del mundo. La Voluntad de Dios es que traigas luz al mundo, no que seas desterrado al mundo en la oscuridad. Estás aquí para traer luz al mundo.
Tú que eres un estudiante del Conocimiento, ahora estás aprendiendo paso a paso a recibir la luz del Conocimiento y el Fuego del Conocimiento. Según experimentes esto en tu interior, verás el Fuego del Conocimiento ardiendo en el mundo, porque este es la presencia del amor. Este es Dios en el mundo. Lo que Dios hace en el mundo lo hará a través de ti, pero la presencia de Dios en el mundo activa el Conocimiento en todas las mentes y llama a todas las mentes a despertar. Esto corrobora, confirma y refuerza el surgimiento del Conocimiento dondequiera que esté ocurriendo.
La presencia de Dios es permanente. El mundo es temporal. El universo físico es temporal. La presencia de Dios es permanente. ¿Puedes ver entonces lo que es grande y lo que es pequeño? ¿Puedes ver lo que da y lo que debe aprender a recibir? ¿Puedes reconocer la importancia de tu preparación? ¿Puedes reconocer la importancia de tu servicio en el mundo?
Permanece atento a cada hora y experimenta la presencia del amor en el mundo. Si estás atento, la experimentarás. En tus prácticas de meditación más profunda, experimenta la presencia del amor en tu interior, que es el Fuego del Conocimiento. Mientras contemplas esto, tanto dentro de tu mundo como dentro de ti, recuerda que desde la quietud de esta presencia emanan todas las buenas obras, todas las ideas valiosas y la motivación para todas las actividades importantes. Esto es lo que impulsa a la humanidad e incluso a la Comunidad Mayor de mundos hacia el Conocimiento y, con este, hacia ser una única comunidad.
Práctica 339: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.