En quietud todo puede saberse, porque la mente es capaz de responder al Conocimiento. Entonces el Conocimiento podrá expresarse en tus pensamientos y en tus actividades específicas. Tu mente ha de servir al Conocimiento como tu cuerpo ha de servir a tu mente. De este modo, la contribución de tu Verdadero Hogar es capaz de expresarse en el mundo del exilio. Aquí se tocan el Cielo y la Tierra, y cuando lo hacen comienza a existir la verdadera comunicación y se transfiere el Conocimiento al mundo.

Tú estás preparándote para ser un vehículo para el Conocimiento, de forma que todo lo que logres, grande o pequeño, único o mundano, exprese la presencia del Conocimiento. Por tanto, tu función en el mundo no es grandiosa, sino simple. Lo importante es lo que se expresa a través de tu actividad, porque la más sencilla acción hecha con el Conocimiento es una gran enseñanza del Conocimiento, que impresionará y afectará a todas las mentes en el mundo.

Hoy, por tanto, a cada hora, recuérdate la importancia de cultivar la quietud, y la libertad inmediata que esta te ofrece de la ansiedad y el conflicto. Permite que hoy tus sesiones de práctica más profunda sean momentos de verdadera devoción, en los que vienes al altar de Dios para darte. Esta, en esencia, es la verdadera iglesia. Esta es la verdadera capilla. Aquí es donde la oración se hace real y donde tu mente, que es una expresión de la Mente de Dios, en quietud, humildad y apertura, se entrega a su gran fuente. Al hacerlo, Dios te bendice y te da un regalo que dar al mundo que es fruto de tu propio desarrollo.

Todo esto sucede en la quietud, pues en quietud la transferencia del Conocimiento puede completarse. Esto es absolutamente natural y está por completo fuera de tu comprensión. Por tanto, no necesitas gastar energía y tiempo especulando sobre ello, haciéndote preguntas o tratando de comprender su mecanismo. Eso no es necesario. Solo se requiere que seas un receptor del Conocimiento.

No te mantengas al margen tratando de comprenderlo. Hoy no te mantengas al margen y entra en la quietud, porque este es el regalo de Dios para ti. En quietud se realizará la transferencia del Conocimiento. De esta manera, te volverás un vehículo para el Conocimiento en el mundo.

Práctica 285: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.