Hoy eres un amigo del mundo, y cuando experimentes esto podrás experimentar el mundo como un amigo para ti, porque el mundo solo puede reflejar tu propósito cuando tú lo expresas y lo experimentas. Aquí experimentarás un nuevo mundo con el Conocimiento, un mundo que no habías considerado antes, un mundo que antes solo experimentaste momentáneamente.
Hoy sé un amigo del mundo, pues has venido para ser un amigo del mundo. El mundo está muy necesitado. Está demostrando mucha confusión y error, y sin embargo tú has venido a ser un amigo del mundo, porque el mundo necesita tu amistad. Así, recibirás una recompensa mayor que cualquier cosa que pudieras conseguir solo para ti, pues todo lo que consigas solo para ti debes tomarlo de la vida. Sin embargo, todo lo que des y recibas como amigo del mundo, la vida te lo dará sin perder en el intercambio. Entonces no habrá culpa en tu dar y en tu recibir. Tu participación será sana y limpia. Con el Conocimiento esto se hace evidente, y se demuestra día tras día hasta que, finalmente, aprendes que es cierto sin ninguna excepción.
A cada hora, sé un amigo del mundo. Reconoce que todo enojo proviene de la confusión y que el Conocimiento está emergiendo ahora para resolver toda confusión. Como resultado, tu vida está ahora comprometida con la verdadera resolución y no con aumentar los dilemas del mundo. Tu vida es sobre la resolución y no sobre los dilemas. Sé un amigo del mundo. En tus dos sesiones de práctica más profunda en quietud, entrégate a ser un amigo del mundo, pues esto aliviará la confusión del mundo. Conforme aprendas a dar esto con sabiduría y discernimiento, permitirás que el mundo sea tu amigo, porque el mundo también quiere ser tu amigo.
Práctica 260: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.