Este es tu mayor regalo. Es el regalo que impregna a todos los demás y les da significado. Es el regalo que da valor a toda expresión humana, a todo esfuerzo humano y a todo invento humano que tenga como objetivo apoyar el bienestar de la humanidad en su evolución. El Conocimiento no es algo que puedas cuantificar y dar, como si lo pusieras en un paquete o lo delimitaras con tus ideas. Se trata de una presencia y una cualidad de la vida que es la esencia misma de la vida. Hace que todo dar y contribución sean significativos.
Este es tu mayor regalo y ahora estás aprendiendo a recibirlo. Conforme lo recibas se dará naturalmente, pues no puedes mantener el Conocimiento para ti mismo. Una vez que surge, comienza a expresarse en todas direcciones, y específicamente en ciertas direcciones y en ciertas implicaciones con ciertas personas, de acuerdo con su diseño y su Sabiduría. Por tanto, si recibes el Conocimiento este debe darse. Él se dará y tú querrás darlo, ya que posees riqueza y la riqueza solo puede aumentar dándola. Por tanto, en esencia, la vida es toda sobre el dar del Conocimiento. Dondequiera que este dar no pueda lograrse habrá todo tipo de engaño, decepción y desesperación. Sin embargo, cuando el dar se reactiva en tales circunstancias, esas cualidades de negación se disipan y el Conocimiento, una vez más, comienza a expresarse de formas muy específicas.
Por tanto, a cada hora recuérdate esta gran verdad, y en tus meditaciones más profundas permítete experimentar el Conocimiento. Permítete recibirlo. Entrégate a esta aplicación de tu mente y tu cuerpo. Así, el Conocimiento se dará a sí mismo, y tú te sentirás realizado porque habrás dado a la vida el regalo más grande que puede darse.
Práctica 242: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.