Solo en tus ideas grandiosas, que son una tapadera para el miedo, la ansiedad y la desesperación, evitarías hacer las pequeñas cosas que son requeridas de ti en el mundo. Una vez más, no confundas la grandeza de tu misión con la pequeñez de tus deberes. La grandeza se expresa por sí misma en la cosa más pequeña, en la acción más diminuta, en el pensamiento más fugaz, en el gesto más simple y en las circunstancias más mundanas. Por tanto, mantén tus pequeñas acciones en el mundo para que, en su momento, el Conocimiento pueda expresarse a través de ellas. Las acciones en el mundo son pequeñas en contraste con la grandeza del Conocimiento. Antes de tu preparación, el mundo era considerado grande y el Conocimiento pequeño, pero ahora estás aprendiendo que lo cierto es lo contrario: el Conocimiento es grande y el mundo es pequeño. Esto también significa que tus actividades en el mundo son pequeñas, pero ellas son vehículos mediante los cuales el Conocimiento puede expresarse.

Por tanto, conténtate haciendo las pequeñas cosas en el mundo. Sé sencillo y humilde en el mundo para que la grandeza pueda fluir a través de ti sin obstrucción.

Esta práctica requerirá su repetición a cada hora y una profunda consideración en tus dos sesiones más largas de práctica, donde implicarás activamente tu mente para comprender el significado de la idea de hoy. Usa tu mente para la investigación. Permítete contemplar estas cosas. No te apoyes en conclusiones y continúa tu exploración. Este es el uso correcto de tu mente, y eso te conducirá a una mayor comprensión. Aquí la mente no está solo tejiendo visiones e ilusiones para alejarse de su propia ansiedad, sino que está examinando su propio contenido. Está trabajando a favor del Conocimiento, como estaba destinada a hacerlo.

Práctica 166: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.