Das al mundo mediante tu propio desarrollo en este momento, porque estás preparándote para dar un regalo superior a todo lo que diste antes. Así, cada día que emprendes esta práctica de acuerdo con cada paso que se da, tú das un regalo al mundo. ¿Por qué? Porque reconoces tu importancia y tu valía. Reconoces tu Antiguo Hogar y tu Antiguo Destino. Reconoces a aquellos que te enviaron y que te recibirán cuando dejes este mundo. Todo esto es dado al mundo cada vez que practicas con sinceridad, cada día, cada hora. Para el mundo esto es un regalo más grande de lo que ahora puedes comprender, pero con el tiempo verás la necesidad total que eso satisface.
Por tanto, tu práctica es un regalo al mundo, ya que da lo que estás afirmando en tu interior. Lo que afirmas dentro de ti lo afirmas en todas las personas, en todas las circunstancias, en todos los mundos y en todas las dimensiones. De esta manera, afirmas la realidad del Conocimiento. Así afirmas tu Antiguo Hogar mientras estás aquí.
A cada hora, da al mundo mediante tu práctica de dar. Recuérdatelo. En tus dos sesiones más largas de práctica, entrégate completamente a la quietud y el silencio. Da con tu corazón y con tu mente. Da todo lo que reconoces que puedes dar, porque esto es un regalo al mundo. A pesar de que aún no puedes ver el resultado, ten confianza en que este dar se extenderá más allá de tu propia mente y tocará a todas las mentes en el universo, porque en realidad todas las mentes están unidas.
Práctica 149: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.