La simplicidad te permite acceder a la vida y disfrutar de su beneficencia en cada momento. La complejidad es un estado de disociación de ti mismo, que te deja incapaz de disfrutar la vida y de percibir tu papel en ella. Esta es la fuente de toda gran pobreza, porque ningún logro o posesión mundanos pueden disipar la sensación de aislamiento y miseria que acompaña a esta disociación.

Hoy practica la quietud más profundamente que antes, para poder experimentar el poder del Conocimiento que está contigo. Permítete ser simple, ya que en la simplicidad todo se te puede dar. Si consideras que eres complejo o que tus problemas son complejos, es porque estás viéndote a ti mismo y a tus problemas sin el Conocimiento, y por tanto estás perdido en tus evaluaciones. Aquí estás confundiendo las cosas de mayor valor con las de menor valor, las cosas de mayor prioridad con las de menor prioridad. La verdad siempre debe llevar a la simplicidad, pues la simplicidad trae resolución y correcta comprensión, y establece paz y confianza en aquellos que la pueden recibir.

Hoy practica profundamente. Repite la idea de hoy a cada hora, y en tus dos prácticas de meditación profunda recuérdate que el Conocimiento está contigo, antes de entrar en la quietud. Permítete ser simple y confiar en que el Conocimiento te guiará en todos los sentidos.

Práctica 117: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.