¿Es esta declaración una confesión de debilidad? ¿Es una resignación a la desesperanza? No, no lo es. Es el comienzo de la verdadera honestidad. Cuando comprendas lo poco que entiendes y, al mismo tiempo, comprendas el gran ofrecimiento del Conocimiento que está disponible para ti, solo entonces, aprovecharás esta oportunidad con gran aliento y dedicación. Tú solo puedes imaginar la realización, pero en tu interior el Conocimiento de la realización vive y arde. Este es un fuego que no puedes apagar. Se trata de un fuego que existe dentro de ti ahora. Este representa tu mayor anhelo de realización, de unión y de contribución. Muy por debajo de todas tus esperanzas y temores, por debajo de tus planes y ambiciones, este fuego está ardiendo ahora. Renuncia, pues, a tus ideas sobre la realización, pero no desesperes, porque estás colocándote en posición de recibir los dones que te están destinados. Has traído estos dones contigo al mundo. Ellos están ocultos dentro de ti, donde no puedes encontrarlos.

Tú no sabes qué es realización. Los estímulos felices por sí solos no pueden ser la realización, porque la realización es un estado de quietud. Es un estado de aceptación interna. Es un estado de integración total. Es un estado atemporal que se expresa en el tiempo. ¿Cómo puede, incluso el más feliz estímulo, darte lo que puede persistir en cualquier circunstancia y no cesa cuando el estímulo termina? No deseamos privarte de estímulos felices, pues pueden ser muy buenos; pero esos estímulos son momentáneos y solo pueden ofrecerte un atisbo de la posibilidad mayor. Aquí deseamos llevarte directamente a la posibilidad mayor, cultivando los grandes recursos que hay en tu mente y enseñándote una forma de ver el mundo que te permita aprender de su verdadero propósito.

Por tanto, hoy a cada hora, repite la idea del día y considérala seriamente con relación a ti mismo y al mundo que te rodea. Hoy, en tus dos largas sesiones de práctica, una vez más pasa tiempo pensando con detenimiento en esta idea. Acuérdate de pensar en tu propia vida en estas sesiones de práctica, así como de aplicar la idea de hoy a los planes para tu propia realización de los que seas consciente. Estas meditaciones reflexivas requieren trabajo mental. En ellas no estarás en quietud, sino investigando. Estarás explorando y utilizando activamente tu mente para penetrar en cosas que reconoces que existen ahí. Este es un tiempo para una introspección seria. Cuando comprendas que lo que pensabas que sabías era solo una forma de imaginación, entonces comprenderás tu gran necesidad del Conocimiento.

Debes entender lo que tienes para aprender a recibir más. Si piensas que tienes más de lo que en verdad tienes, entonces eres pobre sin ser consciente de ello, y no entenderás el Gran Plan que ha sido creado en tu nombre. Debes comenzar desde donde estás, pues es así como puedes proceder, con cada paso certero, en cada paso adelante, construido sobre el paso anterior. Aquí no habrá vuelta atrás, porque estarás firmemente establecido en tu camino al Conocimiento.

Práctica 97: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.