¿Qué valor podría tener la libertad salvo permitirte encontrar tu propósito y cumplirlo? Sin propósito, la libertad es solo el derecho a ser caótico, el derecho a vivir sin restricciones externas. Pero sin restricciones externas solo actuarás desde la severidad de tu restricción interna. ¿Es esto una mejora? En general, eso no es una mejora, aunque puede llevar a oportunidades para el autodescubrimiento.

No llames al caos libertad, porque eso no es la libertad. No pienses que si otros no te limitan entonces te encuentras en un estado exaltado. Comprende que tu libertad es para permitirte encontrar tu propósito y cumplirlo. Entender la libertad de este modo te permitirá utilizar todos los aspectos de tu vida —tu situación actual, tus relaciones, tus involucraciones, tus éxitos, tus errores, tus atributos y tus limitaciones— todo con el fin de descubrir tu propósito. Pues cuando un propósito superior comience a expresarse a través de ti de una manera que puedas reconocer y aceptar, sentirás al fin que tu vida está siendo totalmente integrada. Ya no serás más un grupo de individuos separados en tu interior, sino una única persona, completa y unificada, con todos los aspectos de ti mismo dedicados a servir a este único propósito.

La libertad de cometer errores no te redimirá. Los errores pueden cometerse bajo cualquier circunstancia, y la libertad puede encontrarse bajo cualquier circunstancia. Por tanto, busca aprender sobre la libertad. El Conocimiento se expresará por sí mismo cuando esté libre de trabas y cuando tú, como persona, te hayas desarrollado lo suficiente para ser capaz de sostener su gran misión en el mundo. Tus Maestros Espirituales, que permanecen contigo más allá de tu visión, están aquí para iniciarte en el Conocimiento. Ellos tienen su propio método para hacerlo, porque entienden el verdadero significado de la libertad y su verdadero propósito en el mundo.

Por tanto, en tus sesiones de práctica Nosotros afirmamos una vez más el poder de esta declaración, y te ofrecemos dos oportunidades para que la experimentes profundamente dentro de ti. No necesitas especular al respecto mentalmente, basta con relajarte para poder experimentarla. Enfoca tu mente por completo para permitirle experimentar la grandeza de la presencia de Dios que está contigo y está dentro de ti, porque esto es mirar en dirección a la libertad, allí donde realmente existe.

Práctica 94: Dos sesiones de práctica de 30 minutos.