Has venido al mundo en un momento crucial. Has venido para servir al mundo en sus necesidades actuales. Has venido a preparar el terreno para las generaciones futuras. ¿Puede todo esto tener ahora sentido para ti personalmente? Tal vez no, porque estás trabajando para el presente y para el futuro. Estás trabajando para la vida que vivirás y para las vidas que seguirán a la tuya. Esto te satisface ahora, porque es el regalo que has venido a dar. Sin pretensiones ni incertidumbre, esto surgirá de ti de forma natural y se dará por sí mismo al mundo. Tejer tu vida con otras vidas de una manera muy específica pretende elevarte a ti y a todos aquellos con los que entras en contacto. El Plan es mayor que tu ambición personal, y tu ambición personal solo puede nublar tu visión de lo que debes hacer. Por tanto, da hoy gracias por tener un papel que cumplir en el mundo. Has venido al mundo a cumplir este papel —para tu propia satisfacción, para el avance de tu mundo y para servir a tu Familia Espiritual.
Hoy, en tus dos sesiones de práctica, concéntrate y afirma que tienes un papel que desempeñar. No intentes ejercer ese papel de acuerdo con tus ideas o deseos; deja que se desempeñe por sí mismo, pues el Conocimiento dentro de ti lo realizará cuando estés preparado. En quietud y aceptación, afirma que tienes un papel que desempeñar en el mundo, y experimenta el poder y la verdad de esta gran idea.
Práctica 92: Dos sesiones de práctica de 30 minutos.