El idealismo es el intento de no aceptar el mundo tal como es. Esto justifica la culpa y la condena. Establece expectativas de una vida que todavía no existe, y por tanto te hace vulnerable a una gran decepción. Tu idealismo fortalece tu condena.

Hoy, acepta el mundo tal como es, no como tú quieres que sea. Con la aceptación viene el amor, porque no puedes amar a un mundo que quieres que exista. Solo puedes amar a un mundo que existe tal como es. Acéptate ahora como eres, y un verdadero deseo de cambio y progreso surgirá naturalmente dentro de ti. El idealismo justifica la condena. Reconoce esta gran verdad, y comenzarás a tener una experiencia más inmediata y profunda de la vida, y de aquello que es genuino y no se basa en la esperanza o la expectativa, sino en una verdadera involucración.

Por tanto, hoy en tus dos prácticas de 30 minutos, concéntrate en aceptar las cosas exactamente como son. Al hacerlo, no estás condonando la violencia, el conflicto ni la ignorancia. Simplemente estás aceptando las condiciones que existen para poder trabajar con ellas de manera constructiva. Sin esta aceptación no tendrás un punto de partida para la verdadera involucración. Deja que el mundo sea exactamente como es, porque este es el mundo que has venido a servir.

Práctica 55: Dos sesiones de práctica de 30 minutos.