Aprende a recibir y aprenderás a ser feliz. Aprende a dar y tu felicidad será confirmada. En simples palabras, es eso lo que estás emprendiendo. Si no lo complicas con tus propias ideas y expectativas, podrás ver la verdad siempre presente de esto, y aprenderás exactamente lo que significa y lo que requerirá. Recuerda que la complejidad es una negación de la simplicidad de la verdad. La verdad llevará a cabo su actividad cada día, paso a paso, tal como tú llevas a cabo tu preparación cada día, paso a paso. A medida que aprendes a ser un estudiante del Conocimiento, aprendes a vivir la verdad. La simplicidad de esto está siempre presente para ti, porque la verdad es simple y evidente para todos los que buscan la verdad y para todos los que miran sin el peso de la condena o del juicio.

Recuerda tu práctica a cada hora y en tus meditaciones más profundas, una vez más, refuerza tu capacidad y tu deseo de quietud. Porque si experimentas la quietud cada día un poco más, esta crecerá y crecerá, llenando tu vida y emanando de ella como una gran luz, porque estás aquí para ser una luz en el mundo.

Práctica 341: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.