Realmente, el mundo está esperando tu contribución, pero recuerda que tu contribución se expresará en todo lo que haces, grande y pequeño. Así que no imagines para ti un papel grandioso o devastadoramente difícil. Ese no es El Camino del Conocimiento. El Conocimiento se expresará a través de todas tus actividades, porque es una presencia que llevas contigo. Conforme tu mente y tu vida se liberen del conflicto, esta presencia se expresará cada vez más a través de ti y serás testigo del Conocimiento en acción, tanto dentro de ti como en tu vida. Aquí comenzarás a entender lo que significa llevar el Conocimiento al mundo.

Tu imaginación ha pintado para ti cuadros grandiosos y pesadillas devastadoras. Esto no está en armonía con la vida. Esto enfatiza la vida en su esperanza y en su miedo. Enfatiza tu sentido de ti mismo, principalmente tu autodesprecio. Cuando tu imaginación sea redirigida por el Conocimiento, se involucrará de una forma completamente nueva y servirá a un propósito muy distinto. Entonces podrás ser libre y tu imaginación no te traicionará.

El mundo está llamándote. Estás ahora preparándote. En la gran necesidad del mundo reconoces tu gran contribución. Pero recuerda siempre que tu contribución se da a sí misma, y que tu deseo de que se dé a sí misma es tu deseo de dar. Tu deseo de que tu vida sea un vehículo de expresión es tu deseo de que tu vida se libere del conflicto y la ambivalencia. Tu deseo de dar es tu deseo de ser libre y completo. Ese es tu deseo: que tu vida sea un vehículo para el Conocimiento.

Tu tarea, entonces, es grande, pero no tan grande como tu imaginación podría indicar, pues tu tarea consiste en perfeccionar tu vehículo para que el Conocimiento pueda expresarse libremente. No tienes que preguntarte ni imaginar cómo se puede hacer esto, porque se está haciendo hoy y se hará mañana. Conforme sigas los pasos de tu preparación actual y aprendas a seguirlos más allá de esta preparación, verás que para continuar solo necesitas seguir los pasos tal como son dados.

A cada hora recuérdate la lección y no la olvides. Mira el mundo y date cuenta de que está llamándote a contribuir. En tus meditaciones más profundas, vuelve a entrar en tu santuario en quietud y receptividad. Al hacerlo, reconoce que el Conocimiento necesita que seas su vehículo. Necesita que seas su destinatario. Necesita realizarse a través de ti. Por tanto, tú y el Conocimiento os realizáis juntos.

Hoy, a cada hora y en tus prácticas más profundas, sé consciente de la importancia de tu papel. Reconoce también que se te da toda verdadera asistencia para que te prepares, y que esta permanecerá contigo en tu contribución conforme aprendas a expresar el Conocimiento y permitas que el Conocimiento se exprese a través de ti.

Práctica 321: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.