La verdad es inmutable, pero se expresa dentro del mundo de las comprensiones cambiantes y las circunstancias cambiantes. Por eso, parece que la verdad cambia, pero la fuente de la verdad no cambia. Tú que vives en un mundo de cambio y estás tú mismo en proceso de cambio, debes comprender que tu Fuente es inmutable. Comprendiéndolo, tendrás una base para confiar en tu Fuente. La confianza solo puede establecerse verdaderamente cuando se basa en lo que no puede ser cambiado, asaltado ni destruido. En esto tu fe y tu confianza tendrán una verdadera base. Reconocerás que lo inmutable, que es la fuente de tu confianza y el receptor de tu confianza, se expresará en el mundo cambiante de maneras cambiantes. Por tanto, su expresión atenderá todas tus necesidades, te servirá en todas las circunstancias, funcionará en todos los niveles de comprensión y se manifestará en cada ámbito de la actividad humana. De ese modo parecerá que la verdad cambia, ya que opera de manera distinta en diferentes ambientes y es reconocida de maneras distintas desde diferentes puntos de vista. Sin embargo, la verdad en sí misma, que es el propio Conocimiento, es siempre inmutable, siempre amorosa y siempre genuina.
Hoy, por tanto, entiende lo relativas y cambiantes que son tus ideas y cuánto te identificas con lo que es cambiante, con lo que no puede sostenerse por sí mismo. Conforme tu identidad se base en el Conocimiento y no simplemente en ideas, especulaciones o creencias, comenzarás a experimentar la permanencia y la seguridad que solo el Conocimiento puede brindar. Cuando comprendas que tu verdadera vida es inmutable, te sentirás libre para permitirle expresarse en circunstancias cambiantes. Aquí escaparás de todo miedo a la muerte y la destrucción. Aquí encontrarás paz en el mundo, porque el mundo cambia, pero tú no.
Práctica 278: Lee la lección tres veces hoy.