Busca liberarte de la ambivalencia, porque es la fuente de toda confusión, miseria y frustración humana. La ambivalencia es la indecisión sobre participar con la vida. Es la indecisión sobre estar en la vida. Es la indecisión sobre estar vivo. De esta indecisión surge todo tipo de autoimposición, toda forma de ataque y todo tipo de confrontación. Es debido a esta indecisión que las personas viven en la fantasía, sin el Conocimiento.

Ten cuidado entonces con la ambivalencia. Esa es una señal de que estás funcionando sin el Conocimiento y de que estás intentando tomar tus decisiones basándote únicamente en la especulación, las preferencias personales y el miedo. Es tomar decisiones sin base lo que lleva a la humanidad por mal camino. Es tomar decisiones sin base lo que te ha llevado por mal camino. El Conocimiento disipa la ambivalencia, ya que establece una dirección clara. No está preocupado con elecciones ni la deliberación, ya que simplemente sabe lo que es adecuado y te lleva hacia tu realización, paso a paso, con certeza y absoluta convicción.

Recuerda a cada hora que deseas escapar de la ambivalencia. Reconoce mientras repites tu lección cuanto desperdicias tu vida tratando de decidir entre esto y aquello, preguntándote «¿Qué debo hacer ahora?», interrogándote sobre lo que está bien y lo qué está mal, y perplejo y preocupado sobre la mejor elección y sus posibles consecuencias. El Conocimiento te libera de este uso gravoso y derrochador de tu mente. El Conocimiento no delibera. Simplemente espera el momento de actuar y entonces actúa. Tiene la certeza absoluta de su dirección. Es inquebrantable en su convicción. Si sigues esto —que es el mayor regalo de Dios para ti, que vives en el mundo de la ambivalencia y la confusión— encontrarás que tendrás propósito, significado y dirección, y que día tras día estas cosas estarán sumamente disponibles para ti.

En tus meditaciones más profundas trata de entregarte sin reservas a tu práctica. No seas ambivalente con tu práctica. No te retengas debido al miedo o la incertidumbre, pues estás participando en esta preparación porque el Conocimiento te ha llamado a hacerlo, y cada día te das porque el Conocimiento te llama a hacerlo. Por tanto, conforme avanzamos juntos en nuestra preparación, tu Conocimiento se fortalece día a día, ya que es la base de tu participación aquí. ¿Qué otra razón podrías tener para ser un estudiante del Conocimiento?

Entonces, en tus prácticas más profundas y en tu recordatorio de cada hora, fortalece tu convicción de que debes escapar de la ambivalencia. Reconoce su costo mortal. Observa cómo mantiene a la gente perdida en sus ideas, negando su compromiso con la vida. Observa el costo humano a tu alrededor. Es tremendo. Reconoce que, con certidumbre, todo el mundo encontrará su lugar legítimo. El mundo avanzará sin la fricción que ahora debe soportar. De este modo, todas las cosas buscan juntas la realización en la inclusión en la vida. Ese es el Camino del Conocimiento.

Práctica 274: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.