Te llevará tiempo reconocer el poder del Conocimiento, ya que es mucho más grande que cualquier cosa que hayas imaginado. Sin embargo, es mucho más simple y sutil de lo que puedas comprender. Puede verse en la inocencia de los ojos de un niño; puede imaginarse en la grandeza del movimiento de las galaxias. Puede manifestarse en el más simple gesto o en el acto más grande.

Permítete aceptar que estás solo empezando a reconocer la presencia del Conocimiento en tu vida y en toda la vida. Esto está determinado por tu capacidad para el Conocimiento, la cual estás ahora cultivando junto con tu deseo del Conocimiento. Por eso, día tras día, practicas la quietud y la paz, y solo interrumpes estas prácticas para practicar el uso activo de tu mente para grandes propósitos. Aquí estás construyendo tu capacidad, así como tu deseo, pues cada día debes practicar debido al deseo del Conocimiento, y en cada práctica desarrollas tu capacidad para experimentar el Conocimiento.

Estás empezando a reconocer la presencia del Conocimiento, el poder del Conocimiento y la evidencia del Conocimiento. Recuérdate esto a cada hora y no lo olvides. Una vez más, en la profundidad de tus sesiones más largas de práctica, entrégate completamente a entrar en la quietud y la paz, pues esto deshará toda culpa y falta de perdón dentro de ti, y te mostrará el poder del Conocimiento, que ahora estás aprendiendo a aceptar.

Práctica 235: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.