No veas la confusión como un fracaso. No veas la confusión como algo que te pone en peligro o te menosprecia. La confusión aquí es solo una señal de que estás reconociendo las limitaciones de tus propias ideas y suposiciones. Debes renunciar a estas para permitir que el Conocimiento se te haga evidente, porque el Conocimiento ya ha proporcionado una respuesta para todas las decisiones importantes que requieren tu atención en el día de hoy. No es una respuesta que puedas encontrar entre las muchas respuestas que te proporcionas a ti mismo o que asumes que otros proveerán para ti.

Por tanto, deja que todos los sustitutos del Conocimiento se desvanezcan en ti. Permítete estar confuso, porque en tu confusión genuina el Conocimiento puede surgir de manera natural. Esto representa tu libertad, porque en libertad eres libre para estar confuso.

Recuérdate esta idea a cada hora y no seas complaciente con explicaciones o suposiciones simples sobre su gran significado para ti. Debes considerarla profundamente y reconocer que la verdadera comprensión que guarda para ti será revelada en su momento. Hoy permítete estar confuso, porque estás confuso, y siempre debes empezar donde tú estás. El Conocimiento está contigo. Eres libre para estar confuso. Hoy en tus sesiones más largas de práctica, entra en quietud tanto si estás confuso como si no, pues la quietud, la gracia y la paz están siempre disponibles para ti.

Práctica 221: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.