¿Es esta una idea grandiosa? No, no lo es. ¿Traiciona esta idea tu necesidad de humildad? No, no lo hace. Tú estás aquí para un propósito más grande de lo que has imaginado, porque tu imaginación no contiene el significado de tu propósito en la vida. En la vida solo hay propósito y todas las cosas que sustituyen a este propósito, que nacen de la imaginación temerosa. Estás aquí para vivir una vida más grande de lo que has comprendido, y esta grandeza es lo que portas contigo. Esta puede expresarse en el más simple de los estilos de vida y en la más simple de las actividades. Las actividades son grandes por la esencia que transmiten, no por la estimulación que puedan despertar en otras personas.
Entiende esta distinción muy cuidadosamente, y comenzarás a aprender a distinguir la grandeza de la pequeñez y cómo la pequeñez puede servir a la grandeza. Esto integrará todos los aspectos de ti mismo, porque una parte de ti es grande y la otra es pequeña. Tu mente personal y tu cuerpo físico son pequeños y están destinados a servir a la grandeza del Conocimiento. Esto te integra. Esto es lo que también integra a la vida. Aquí no hay desigualdad, porque todo trabaja junto para servir a un propósito mayor, al cual has venido a servir.
Hoy, en tus sesiones más largas de práctica, involucra activamente tu mente tratando de entender estas cosas. Tu comprensión nacerá de tu investigación, no solo de las ideas que encuentras reconfortantes o personalmente agradables. Usa tu mente para investigar. Con los ojos cerrados, piensa en estas cosas. Concéntrate muy cuidadosamente, y cuando tu concentración finalice, libera todas las ideas y entra en la quietud y el silencio. De este modo, la mente está deliberadamente ocupada y luego es llevada a la quietud. Esas son las dos funciones de la mente, las cuales hoy vas a practicar.
Recuérdate tu práctica a cada hora y usa este día para tu desarrollo, que es tu regalo al mundo.
Práctica 188: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.