Tu vida es un misterio. Tu origen, tu propósito aquí y tu destino cuando te vayas son muy misteriosos. Ellos solo se pueden comprender si se experimentan. ¿Cómo puedes entender el misterio de tu vida, en este momento concreto? Tendrías que estar al final de tu vida para comprender lo que ha ocurrido hasta entonces, pero no has llegado al final de tu vida en el mundo. Tendrías que ver el mundo desde tu Antiguo Hogar para comprender su verdadero significado. Tú estás ahora en el mundo, por lo que debes estar presente en él. Sin embargo, este misterio puede y debe ser experimentado. No puedes entenderlo en este momento, pero sí puedes experimentarlo completamente. En esta experiencia recibirás todo lo que ahora necesitas para dar el paso vital que te espera.

Por tanto, no cargues tu mente con la exigencia de comprender, porque estarás buscando lo imposible y solo te confundirás, aumentando la carga de tus pensamientos. Más bien, entrégate a experimentar el misterio de tu vida con el asombro y la apreciación de que el mundo es mucho más grande de lo que tus sentidos te han reportado hasta ahora, y que tu vida es mucho más grande de lo que tus juicios han determinado.

Repite esta idea a cada hora, y practica tu meditación RAHN dos veces hoy con gran profundidad y sinceridad. Permite hoy que tu práctica reafirme tu compromiso con el Conocimiento, porque solo necesitas seguir los pasos tal como son dados.

Práctica 137: Dos sesiones de práctica de 30 minutos. Práctica horaria.