En esta revisión especial repasa las últimas dos semanas de práctica, releyendo cada instrucción y recordando cada día de práctica. Trata de recordar con qué seriedad pensaste sobre cada práctica y cómo de bien la usaste. No pienses que puedes quejarte legítimamente de esta preparación, a menos que la estés usando al máximo. Tu papel aquí es solo seguir los pasos tal como se dan, sin alterarlos de acuerdo con tus preferencias. Así te colocas en posición de recibir, que es la posición que ahora necesitas tener.

Hoy, en tus dos largas sesiones de práctica, cada una dedicada a una semana de práctica, repasa las últimas dos semanas. Trata de ser muy amable contigo mismo, pero reconoce si no estás cumpliendo los requisitos y no te engañes al respecto. Dedícate de nuevo a profundizar tu práctica y tu determinación, recordándote la simplicidad de tu vida y el verdadero valor que se te está dando. Así aprenderás una nueva forma de vida. Aprenderás cómo recibir y cómo dar, y tu vida se liberará de la oscuridad de la complejidad. Porque la simplicidad debe ser siempre de la luz; debe ser siempre del bien.

Por tanto, entrégate a esta revisión para poder entender cómo aprendes. Estas revisiones te demostrarán tus propias facultades y predisposiciones en el aprendizaje. Te enseñarán lo esencial que necesitarás saber en el futuro cuando seas capaz de ayudar también a otros a aprender.

Práctica 119: Dos largas sesiones de práctica.