Hoy da cada paso con gracia. No tengas prisa. No necesitas tenerla, porque estás con el Conocimiento. Puedes mantener tus citas en el mundo y cumplirlas en la fecha prevista, pero no tengas prisa dentro de ti. Puedes buscar el Conocimiento, la realización y la contribución, pero no tengas prisa. Cuando tienes prisa estás descuidando tu paso actual a cambio de otros que encuentras más preferibles, ¿y cómo pueden unos pasos ser más preferibles, salvo cuando estás ignorando el paso frente a ti? Solo necesitas dar el paso frente a ti, y el siguiente paso surgirá de forma natural. No tengas prisa. No puedes ir más rápido de lo que puedes ir. No te pierdas todo lo que te estamos dando para practicar; esto requerirá que no tengas prisa.

A lo largo del día, recuérdate a cada hora no tener prisa. Di para ti: «Hoy no tendré prisa», y piensa un momento en ello. Puedes atender tus responsabilidades mundanas sin tener prisa. Puedes alcanzar tus objetivos más importantes sin tener prisa. Confórtate con el hecho de que eres un estudiante principiante, pues los estudiantes principiantes no saben a dónde van porque están en posición de recibir, no de gobernar. Esta es ahora una gran bendición para ti, y con el tiempo te dará el poder de gobernar tu mente y tus relaciones con el Conocimiento. Serás un gobernante amable que no condenará el error ni castigará a los pecadores como ahora imaginas que Dios lo hace.

El Conocimiento no tiene prisa. ¿Por qué deberías tenerla tú? El Conocimiento puede moverse rápida o lentamente. Tú puedes entonces moverte rápida o lentamente, pero dentro de ti no tienes prisa. Esto forma parte del misterio de la vida que ahora puedes aprender a descubrir.

Práctica 109: Práctica horaria.